viernes, 2 de marzo de 2012

ASIENTO RESERVADO... ZZzzzZZZZZzzz

Estamos en el micro. Estamos parados, pero no somos demasiados. Es soportable, no es hora punta aún. El micro abre sus puertas, se acerca una embarazada a la puerta trasera y la puerta se cierra en su cara, golpeándola. Alguien grita y le abren nuevamente las puertas. Sube con dificultad con una barriga de 7 meses. La gente se hace la loca. Algunos se hacen los dormidos, increíble cómo en pocos segundos llegan a un estado de sueño profundo del que nadie los puede despertar.
Nadie le da el asiento y todos siguen viviendo su vida. Le digo a un señor: ¿Podría darle el asiento, por favor? Él me mira con odio. "Está embarazada", le digo. Refunfuñando se pone de pie y murmura. "Yo ya iba a bajar", "ya me faltaba poco para bajar". Yo pienso, "con mayor razón, si dices que ya vas a bajar por qué carajo no le diste el asiento sin que te lo pidiera".
Él sigue odiándonos. A mí más por haberle hecho ponerse de pie 3 cuadras antes de llegar a su destino, a la embarazada por salir embarazada y viajar en micro, y al bebé por causar ternura y un poco de sensibilidad.

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