martes, 28 de junio de 2011

UNA NUEVA IGLESIA

Hoy un taxista me dijo que la crisis en España se origina por dos palabras: MATRIMONIO GAY. También señaló que si el Perú estaba creciendo económicamente era porque somos un país que ha dicho NO a tremedo disparate, en más de una ocasión. Me dijo durante 25 minutos lo que decía las sagradas escrituras, me dijo que los gays se rehúsan a cambiar y sólo si escuchan a Dios podrán volver al camino del bien, que ellos existen porque les ha caído una maldición, que es un defecto, que es inconcebible, etc.
Durante 25 minutos escuché a este señor ofender a personas que quiero mucho, personas que no han elegido ser homosexuales pero que lo son.
25 minutos explicándome lo que decía la Biblia, lo que decía su Dios. No aguante más. El Dios que usted me describe es egoísta e injusto, le dije. Se ofendió y trató de convertirme, a ser una más que comparta sus ideas.
Entonces sentía ese fastidio y conversando con un amigo que no cree en Dios, llegamos a la conclusión que sería bueno hacer una nueva iglesia llamada "Freedom", en el que se invoque a las personas que en vez de dedicar tantas horas en una iglesia y frente a la Biblia, dediquen 2 horas de su semana, puede ser un domingo si es que quieren que sea un día en especial, a hacer obras por quienes más lo necesitan o hacer obras por nosotros mismos. Acciones sencillas como limpiar las calles, ayudar a construir viviendas, compartir lo que sabemos con otros.
Una iglesia que no te ande asustando que llega el día del juicio final y que los pecadores se irán derechito al infierno.
Una iglesia cuya Biblia no sea la que origine tantas interpretaciones confusas en cuanto a cómo actuar y cómo relacionarnos con otros.
Una iglesia que sea TOLERANTE, que nos permita ver que no somos iguales y no por eso somos los peores.
Una iglesia que no te dé mandamientos sino una premisa muy sencilla: "Mi libertad termina donde comienza la del otro" Es decir, que puedo hacer lo que quiera, pero apenas dañe a terceros sé que acabo de cruzar la línea del bien y el mal.
Una iglesia que no se crea la única y la mejor de todas.
Una iglesia que nos ayude a formar un país más justo, más honesto, más solidario y TOLERANTE.
¿Alguien quiere formar parte de mi iglesia?

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