miércoles, 27 de abril de 2011

ROBO EN LAS COMBIS, COASTERS, MICROS...

"Nadie lee tu blog ¿no? Sería bueno que escribas sobre los robos de la combi, pero sí nadie lo lee no es de mucha utilidad", me dijo mi mamá. Sin embargo, aquí estoy para prevenir o hacer recordar (porque estos robos ya son conocidos) a mis pocos, pero fieles lectores.

Cuidado cuando te dicen que te has ensuciado el hombro, ya que es el mismo hombre que te avisa el que te acaba de escupir galleta de vainilla masticada. El amable hombre te da hasta papel higiénico y cuando te distraes dejando tu ropa impecable, él u otro que está a tu lado ya se llevó algo de tu cartera.

Cuidado con las monedas que se caen. La mayoría de veces, son lanzadas al piso a propósito para que al agacharte, otros puedan ir revisando lo que tienes en la cartera.

Cuidado cuando estés cerca a la puerta para bajar y de pronto sientes que la combi está muy llena. Son 3 ó 4 personas que se ponen a tu alrededor y te empujan como si la combi estuviera con muchos pasajeros. En ese momento se aprovechan y te quitan lo que tengas en el bolsillo o en la cartera.

Cuidado con los que leen periódico o tienen mochilas. Sí, a veces hay que ser muy desconfiados. Los periódicos y las moch
ilas sirven tapar las inquietas manos de los rateros y llegar, sin que te des cuenta, a tu cartera.

Cuidado cuando te sientas cerca a la puerta, siempre hay esos que suben y te jalan las cosas. También cuidado cuando estás cerca de la ventana y se acerca gente con un papel como si fueran volanteros. Son raterazos que abren las ventanas y se llevan de todo.

No te confíes por la apariencia. Hay rateros con terno, con look de estudiantes de universidad, supuestos padres con bebitos, mujeres sensuales, viejas, hay de todo.

Y hablando de viejas, ya he escuchado dos casos iguales de una viejita que pide que le ayuden a cruzar la pista en la Av. Wilson. Cuando estás por el medio ésta dice: "Entrégame tus bolsas porque atrás están mis hijos siguiéndonos", volteas y ves a tres tios con una pinta que sin dudarlo terminas regalándole tus bolsas.

No creas cuando encuentres gente que dice que necesita dinero para el taxi porque le acaban de robar. Nuevamente, no te confíes de las apariencias. Sí, son señoras blanconas, muy bien vestidas. Hay una en la Av. Aramburú que qué casualidad que siempre le roban ahí y tiene que pedir dinero.

Y ahora sí, a disfrutar de las calles limeñas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario